Carta Modelo #1

¿Sabes lo que es mirar al cielo nocturno y, sin embargo, no ver las estrellas? ¿Sabes lo que es escuchar la canción de los pájaros al cantar su dulce música, y aún así no escuchar su sonido? ¿Sabes lo que es saber que tu corazón está dentro de ti y aún así no sentir su ritmo? ¿Sabes lo que es estar entre una multitud de gente sonriendo, riendo, compartiendo su amor juntos, y sin embargo estar completamente solo sin nadie alrededor? ¿Sabes cómo es cuando la luz de tu vida se ha extinguido y te dejan sumido en la oscuridad total y absoluta, asustada y sola? ¿Sabes lo que es cuando el que amas tan profundamente y tan sinceramente está lejos? Tu corazón grita su nombre y, sin embargo, no hay respuesta.

Todo lo que quieres hacer es sostenerlos en tus brazos, y no lo puedes. Todo lo que deseas hacer es besar sus dulces labios, y no puedes. Anhelas escuchar su dulce y suave voz mientras te susurran palabras de amor, y no puedes. Solo lo quieres cerca, y no están.

Su ausencia trae consigo frustración y tristeza. Le preguntas a Dios por qué no puedes estar con el que amas, y aun así le agradeces completamente por traer a esa persona a tu vida, sabiendo todo el tiempo que ninguna cantidad de sueños o esperanzas o oraciones pueden cambiar la situación, la situación que están las manos del Dios en quien confías

Entonces, ¿qué haces en esos momentos? ¿Cómo mantienes tu ingenio acerca de ti? ¿Cómo mantienes una apariencia de vida normal, cuando todo lo que puedes hacer es pensar en la persona a la que tanto amas y para el que harís o darís todo por estar con el? Te sientes perdido en algún lugar entre la cruel realidad de la vida y el cuento de hadas de ensueño en el que deseas vivir, y la única salvación se encuentra en los brazos de tu amado y eso no puede suceder.

Los amigos no pueden consolar tu alma. Los pensamientos solo empeoran tu dolor de corazón. ¿Qué haces? Le rezas a Dios por la fortaleza que necestias para mantenerte en esta situación, sabiendo que nunca vas a ser la persona que eras antes cuando tu amor estuvo aquí.

La mente es un torbellino mientras tus pensamientos se tambalean como hojas en el viento. Pero el pensamiento que es constante y que se come al núcleo de tu alma es simple: "¿Cuándo vuelve a saber de ti? ¿Alguna vez oiré de ti otra vez?" El tiempo hace que tales pensamientos ocurran una y otra vez. Es humano. Solo soy humana.

Y entonces, espero. ¿Por cuánto tiempo? Solo el tiempo puede decirlo. Mientras espero, parece como si las manecillas del reloj se movieran en reversa en lugar de hacia adelante. Cada segundo que pasa parece una eternidad lejos de ti. El tiempo te lleva más lejos de mí en lugar de acercarte, y el tiempo es algo que está fuera de nuestro control.

¡Oh, si fuera yo un ángel y tuviera alas para que pudiera volar a tus brazos en este mismo instante! Para probar tu dulce beso y sentir tu cálido abrazo. Amarte, tener el dolor de necesitarte, todo se desvanece en tus brazos, como lo harían los copos de nieve en un día de verano. Y saber que finalmente estaríamos juntos por todos nuestros días. Días pasados perdidos en dulce amor celestial, como nunca hemos conocido.

Querido, ¿cómo es que el amor puede ser tan maravilloso y, sin embargo, duele tanto? Hay mucho placer conocer y sentir tu amor por mí, pero también hay dolor mortal por estar separada de aquel que amo tan profundamente, tan cariñosamente, tan apasionadamente.

Cariño, ya sabes el viejo dicho que se aplica a estar lejos de alguien importante que dice: "Ojos que no ven, corazón que no siente." Pero, mi amor, cada "dicho viejo" tiene una máxima opuesta. Este es: "La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga el pequeño y aviva el grande". Justo cuando pienso que no es posible estar más enamorada de ti, descubro que estoy más enamorada de ti que nunca.

Buenas noches mi amor. Y nunca dudes que al respirar, te amo más. Te amo.

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